Leyendas de Robin Hood en la Pantalla Grande

Efectivamente aparece como potencial líder desde las sombras de los desposeídos, robándole a los ricos para alimentar a los pobres. Pero también podría ganar simpatías entre los simpatizantes de las corrientes más conservadoras y enemigas de los gobiernos que se pasan de la raya con los impuestos, devolviéndole a la gente el derecho de usar su patrimonio y sus ingresos de una manera mucho más racional y justa.



Robin Hood: el eterno retorno a la pantalla del justiciero de la Edad Media. En 2009, un experto medievalista de Oxford, Julian Luxford, descubrió un manuscrito de 1460 en el que se hablaba de un ladrón con ese nombre "que infectó Sherwood y otras partes de Inglaterra" con sus correrías y que por esa razón no era precisamente una figura popular. Más allá de cualquier evidencia, son muchísimos más los que hoy siguen dispuestos a creer que el tal Robin Hood, que efectivamente vivía en el bosque de Sherwood, le robaba a los ricos para repartir el botín entre los pobres mientras volvía loco al sheriff de Nottingham, quien le había puesto un precio a su cabeza. El catálogo completo de películas dedicadas a Robin Hood se extiende por más de un siglo con una historia que arrancó con un cortometraje dirigido en 1908 por el inglés Percy Stow.


El momento cumbre de esa época muda llegó con el primer gran Robin Hood de la pantalla, Douglas Fairbanks. A partir de ese momento y hasta hoy, el intrépido Hood y su círculo más cercano (Lady Marian, el Pequeño Juan, el Fraile Tuck, Will Scarlett) desfilaron innumerables veces por la pantalla con rostros conocidos y otros no tanto representados por personajes de carne y hueso o surgidos de la animación, dispuestos a explorar la historia real o consagrados al acento de su costado mítico.

En The Guardian llegó a decirse que Robin Hood, en tanto líder de una rebelión popular contra el sheriff de Nottingham, sería algo así como un líder guerrillero de claro perfil izquierdista. Sin embargo, esta mirada política puede acomodarse a otros enfoques. Bonnie Kristian, desde el semanario The Week , sugiere que Robin Hood puede ser un personaje muy maleable desde esta perspectiva. Efectivamente aparece como potencial líder desde las sombras de los desposeídos, robándole a los ricos para alimentar a los pobres. Pero también podría ganar simpatías entre los simpatizantes de las corrientes más conservadoras y enemigas de los gobiernos que se pasan de la raya con los impuestos, devolviéndole a la gente el derecho de usar su patrimonio y sus ingresos de una manera mucho más racional y justa.

Se piensa que tanto republicanos como demócratas podrían verse representados en la actualidad por la figura de Robin Hood, protagonista de una historia en la que la Justicia se muestra en blanco y negro, sin matices.



La conexión entre Robin Hood y su tiempo también quedó a la vista en la que todavía hoy se considera como la mejor versión jamás hecha para la pantalla grande, Las aventuras de Robin Hood ( The Adventures of Robin Hood , 1938), de Michael Curtiz, con Errol Flynn como protagonista. Como recuerda The Guardian , tanto Curtiz (judío nacido en Hungría) como el autor de la magistral banda sonora, el gran compositor austríaco Erich Wolfgang Korngold, llegaron a Estados Unidos huyendo de los nazis y del odio racial. La película, desde esta perspectiva, deja a la vista las tensiones étnicas entre los tiránicos gobernantes normandos y el sufrido pueblo anglosajón. Y muestra a Flynn como un hombre leal a su rey y forzado a exiliarse y a permanecer al margen de la ley por razones políticas.




En el resto de las versiones más destacadas que el cine y la TV le dedicaron al héroe medieval también aparecen connotaciones que en distinta escala conectan a la producción con su respectivo entorno temporal. La famosa versión muda protagonizada por Fairbanks en 1922 fue un vehículo ideal para que quedara a la vista el poderío temprano de Hollywood y su vislumbre como futura capital mundial del entretenimiento. Se habló de esta película como la de mayor despliegue de producción y se construyeron imponentes escenarios y el despliegue escenográfico y de vestuario resultó muy llamativo para la época.


El Hollywood clásico nos acercó otros Robin Hood muy convincentes para ese tiempo histórico del cine como el de John Derek en El temible Robin Hood ( Rogues of Sherwood Forest , 1950), de Gordon Douglas, y el de Richard Todd en Los arqueros del rey ( The Story of Robin Hood and his Merrie Men , 1952),





de Ken Annakin. Este último, además, fue el primer acercamiento de Disney a ese mundo mítico y medieval. Le siguió la película animada de 1973, en la que Hood es un zorro, el Pequeño Juan es un oso y el Fraile Tuck es un zorrino.


El momento revisionista llegó en 1976 de la mano del gran Richard Lester. En Robin y Marian se observa a la pareja protagónica en un momento de madurez y se deja en claro que el paso de los años no resultó del todo favorable para ellos. Lester muestra el transcurrir del tiempo con una vuelta más en el eterno enfrentamiento entre un ya adulto Robin Hood (Sean Connery) y su archivillano, el sheriff de Nottingham (Robert Shaw), mientras enamora a Lady Marian interpretada por Audrey Hepburn .


Finalmente, las dos últimas versiones que funcionaron muy bien en la taquilla: Robin Hood, príncipe de los ladrones ( Robin Hood, Prince of Thieves , 1991), de Kevin Reynolds, y Robin Hood (2010), de Ridley Scott, con Russel Crowe como protagonista. El primero es la pura demostración del poder de Hollywood, concebida desde el entretenimiento y la mayor espectacularidad posible sin tener la más mínima consideración de la rigurosidad histórica. En el apogeo de su carrera como héroe se luce Kevin Costner , pero mucho más lo hace Alan Rickman como uno de los villanos más memorables de toda la historia del personaje.

Una década después, Scott se ocupó de subrayar su intención de acercarse bastante más a la verdad histórica (hay una clara referencia a los orígenes de la Carta Magna) con una mirada mucho más seria, realista y comprometida del personaje, al que Russell Crowe le impuso una máscara de hombre de acción expeditivo, menos aventurero y romántico, y mucho más consciente de las responsabilidades que había decidido asumir. Cate Blanchett es una impecable Marion.

Lo primero que queda a la vista es el contraste entre el gesto curtido del Crowe de Scott y el aire juvenil de Kevin Costner. Que por cierto nos recuerda al Robin version 2018 tambien joven y desprejuiciado  encarnado por Egerton, en plena rebeldía contra el poder de su tiempo con tintes millenials.

Eve Hewson, la hija de Bono, fue la elegida para personificar a Lady Marian en el último film sobre el héroe.

Producida por Leonardo DiCaprio y filmada en Dubrovnik (Croacia) y los alrededores de París, fue descripta por Taron Egerton , el joven y ascendente actor británico como una "moderna y cruda revisión de una historia clásica, dirigida a una audiencia acostumbrada a ver películas de superhéroes".

Lo primero que se dice sobre el Robin Hood modelo 2018 es que estamos ante una precuela de la verdadera historia del héroe en donde este se convierte en una especie de Batman medieval. Aunque el resultado no es muy satiafactorio, puede resultar agradable para buscadores de pasatiempos simples... o para exploradores de las contradicciones ideológicas del cine comercial.

Robin 2018


Esta renovación nos habla también del constante y siempre renovado interés del cine por un personaje, que promete nuevos, próximos y múltiples regresos.


Pero... cual es el mejor de todos los Robins?


Sin dudas dos peliculas recientes vienen a la mente. La primera de ellas es Robin Hood Príncipe de los Ladrones” de 1991 protagonizada por Kevin Costner. Un punto muy positivo de la adaptación de Reynolds es la interpretación, que roza la parodia, de los villanos Guy de Gisborne (Michael Wincott) y el sheriff de Nottingham. También la del fraile Tuck (Michael McShane). Todos ellos ponen el contrapunto de humor  y frescura. Como era de esperar, el director de cine apuesta por el “final feliz”  y se despide con la boda de Robin y Marian en un otoñal Sherwood…






Del Director de Gladiador "Ridley Scott" y El guionista Brian Helgeland (ganador del Oscar por L.A. Confidencial y autor de los libretos de grandes éxitos como Mystic River y Green Zone) y el Tan Popular Actor Russel Crowe, se estrana alla por el 2010, la vida personal y la construccion de la Leyenda de Robin Hood, en donde nos encontramos con un Robin pequeño y joven guerrero leal al Rey en invasiones y conquistas, Escenas que dan lugar a la Muerte del Rey Ricardo. Robin, que ha crecido en países extranjeros y lejanos, aprovecha la oportunidad para regresar a su Inglaterra natal por primera vez desde que tenía cinco años. Al poco de llegar, descubre una nación abrumada por la pobreza y cuyos hombres más valiosos han ido a engrosar las filas de los ejércitos de Ricardo I para sus continuas guerras.

El espectro de una invasión francesa se perfila en el horizonte, y el incompetente hermano de Ricardo es feliz llenando sus arcas mientras el pueblo sufre. Pero la justicia se abrirá camino desde los impenetrables bosques de Sherwood.



Pero como pelicula siempre hay algun que otro error o acto fallido. Nombraremos aquellos de la filmacion de  Robin Hood version Russel Crowe:

Despues de la coronacion del Rey, cuando Robin y sus compañeros se van del Castillo si miras hacia la parte superior derecha de la pantalla, hay una pequeña montaña en la distancia en donde se observa una moderna Torre telegrafica de Metal.

Otro error  muy notable es en la secuencia cuando van a la playa para tomar el barco hacia Inglaterra, en donde se puede ver un avion cruzando el cielo.

Mas alla de todo sigue siendo una de las historias mas epicas para utilizar en peliculas.