Cuervos en la mitología nórdica


El cuervo es una de las aves que más mitos y tradiciones acumula en torno suyo, aunque a veces aluden a ideas contradictorias entre sí, dado que se le relaciona con el nacimiento y la muerte, con el misticismo y la magia.

El cuervo ha estado relacionado desde la antigüedad con augurios y presagios. Durante la edad media se creía que el graznido del cuervo anunciaba la muerte de una persona, o bien el resultado de una batalla; incluso corría el rumor entre la plebe de las comunidades cristianas que los sacerdotes malvados se convertían en cuervos después de morir.

El cuervo representó también un papel muy importante en la tradición escandinava, en la que el Dios Odin disponía de la facultad de cambiar de forma para convertirse en cuervo, además de tener a dos cuervos por mensajeros Hugin (pensamiento) y Munin (memoria); de ahí el significado del cuervo como mensajero del mundo espiritual.


Los cuervos Hugin y Munin


En la mitología nórdica Hugin y Munin, son un par de cuervos asociados con el dios Odín. Hugin y Munin viajaban alrededor del mundo recogiendo noticias e información para Odín. Hugin es el «pensamiento» y Munin es la «memoria». Ambos eran enviados al alba a recoger información y regresaban por la tarde. Se posaban en los hombros del dios y susurraban a sus oídos todas las noticias.


Odín estaba también estrechamente relacionado a los cuervos porque en los mitos nórdicos recibía a los guerreros caídos en el Valhalla, y, a su vez, los cuervos estaban relacionados con la muerte y la guerra debido a su predilección por la carroña. Por consiguiente, es probable que fueran considerados como manifestaciones de las valquirias, quienes escogían a los guerreros muertos en batalla para llevarlos junto a Odín.​ La relación entre los cuervos y las valquirias se debía al hecho de que tanto las diosas como las valquirias solían cambiar de forma y tomar la apariencia de pájaros.

En los kenningars utilizados en la poesía nórdica, se describe al cuervo como un pájaro de sangre, cadáveres y batallas; es la gaviota de la ola en la pila de cadáveres, cuyos chillidos se estrellan como granizo y ansía la carne en la mañana cuando llega el mar de cuerpos.

En negras bandadas, los cuervos planean sobre los cadáveres y el escaldo pregunta a dónde se dirigen. El cuervo va en búsqueda de la sangre de los caídos en batalla. Vuela desde el campo de batalla con sangre en su pico, carne humana en sus garras y el hedor de los cadáveres en su boca . Los cuervos tuvieron cada vez más connotaciones infernales y, en una obra cristiana tan temprana como Sólarljóð, se menciona que los cuervos de Hel arrancan los ojos de los insolentes.

Dos maldiciones en la Edda poética dicen «que los cuervos arranquen tu corazón partido en dos» ​ y «los cuervos te arranquen los ojos en la alta horca». Son entonces vistos como instrumentos de justicia divina cuando esta era severa y desagradable.

A pesar de las violentas e infernales imágenes con la que se los asociaba, los primeros escandinavos veían a los cuervos como figuras positivas; la batalla y la justicia severa no eran vistas de forma desfavorable en la cultura nórdica.​ Muchos nombres en nórdico antiguo hacen referencia al cuervo, tales como Hrafn, Hrafnkel​ y Hrafnhild.


El profesor Rudolf Simek afirma que “se han intentado interpretar a los cuervos de Odin como una personificación de los poderes intelectuales del dios, pero esto solo puede suponerse a partir de los nombres de Hugin y Munin mismos, ya que era improbable que se hubieran inventado mucho antes los siglos IX y X “, sin embargo, que los dos cuervos, como los compañeros de Odín, parecen derivar de épocas mucho más antiguas.

Simek conecta a Hugin y Munin con un simbolismo de cuervo más amplio en el mundo germánico, incluyendo el estandarte del cuervo (descrito en crónicas inglesas y sagas escandinavas), un estandarte que se tejía con un método que permitía que, al aletear en el viento el cuervo representado sobre él estuviera batiendo sus alas.

El estandarte del cuervo fue usado por cierto número de caudillos vikingos mencionados en las sagas como los hijos del rey de Dinamarca y Suecia, Ragnar Lodbrok. La primera mención de una fuerza vikinga portando el estandarte del cuervo está en la Crónica anglosajona del año 878.


Odín es llamado "Rafnagud" ('dios de los cuervos').


Odín expresa su afecto y preocupación por sus cuervos en el canto de Grimer de la Vieja Edda:


"Hugin y Munin

Vuelan cada día

Por el vasto mundo.

Temo por Hugin

Por que no vuelva más,

Y estoy más inquieto aún por Munin."

Por lo tanto en la tradición escandinava, el cuervo es una figura sagrada y sabia que aporta virtudes de la “reflexión” y “la memoria”





Fuentes:
"Animal Chamán" Ted Andrews - Arkano Books
https://es.wikipedia.org/wiki/Hugin_y_Munin
https://hablemosdemitologias.com/c-mitologia-nordica/hugin-y-munin/
https://es.wikipedia.org/wiki/Estandarte_del_cuervo
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-cuervo-y-su-simbologia/html/
Imagenes: 
https://madrigalsaucedo.com/los-cuervos-mitologicos-de-la-mitologia-nordica/
https://surcandolosmaresdelsur.com/gudfani-el-estandarte-vikingo-del-cuervo/


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